Blog dedicado al aprendizaje de conceptos musicales, llevado a cabo en la asignatura "Música y movimiento", por el grupo 461 del Grado en Educación Infantil de la Universidad Autónoma de Madrid (Mención de música).
Bienvenidos a esta página sobre educación musical, música y movimiento, en la etapa más importante de la vida, los primeros años de experiencias, conocimientos y aprendizajes, es decir, la etapa de educación infantil.
Realizado por María Martín Ortiz, alumna de 4º de Grado en Educación Infantil, en la Universidad Autónoma de Madrid. Grupo 461, mención de música.
¿Qué es la música?
Según la definición tradicional, es el arte de organizar sensible y lógicamente una combinación coherente de sonidos y silencios, utilizando los principios fundamentales de la melodía, la armonía, y el ritmo, mediante la intervención de complejos procesos psico-anímicos.
Como hemos indicado, la música está compuesta por dos elementos básicos: los sonidos y los silencios. El sonido es la sensación percibida por el oído al recibir las variaciones de presión generadas por el movimiento vibratorio de los cuerpos sonoros. Se transmite por el medio que los envuelve, que generalmente es el aire de la atmósfera. La ausencia perceptible de sonido es el silencio, aunque es una sensación relativa, ya que el silencio absoluto no se da en la naturaleza
¿Qué es la educación musical?
El término educación musical comprende todo lo que rodea los procesos de enseñanza y aprendizaje con respecto al ámbito de la música: el sistema educativo, los programas educativos, los métodos de enseñanza, las instrucciones, los responsables, maestros y pedagogos, etc... La educación musical se estructura en varias áreas en función de cómo se organizan los contenidos del currículo educativo; algunas de estas áreas tratan más específicamente el lenguaje musical,la técnica instrumental, la historia de la música, etc...
La incorporación de la enseñanza de la música desde los primeros niveles escolares hasta los estudios más adelantados en centros musicales específicos o en las universidades es un planteamiento muy común en toda la sociedad occidental. Además de una forma dinámica y diferente de aprendizaje en el ámbito educativo, la música nos permite la posibilidad de crecer y madurar también en el ámbito personal, desde nuestros propios sentimientos hasta el interior de nuestra personalidad.
Para empezar a hablar de la percusión corporal, es necesario definir en primer lugar el término de musicoterapia.
Musicoterapia.
La musicoterapia es el manejo de la música y sus elementos musicales (sonido, ritmo, melodía y armonía) realizada por un musicoterapeuta cualificado, con un paciente individual o un grupo. Es un proceso creado para facilitar, promover la comunicación, las relaciones, el aprendizaje, el movimiento, la expresión, la organización y otros objetivos terapéuticos relevantes, para así satisfacer las necesidades físicas, emocionales, mentales, sociales y cognitivas.
“El musicoterapeuta es un profesional con unos conocimientos y una identidad tanto en el ámbito musical como en el terapéutico, y que integra todas sus competencias desde la disciplina de la Musicoterapia, para establecer una relación de ayuda socio-afectiva mediante actividades musicales en un encuadre adecuado, con el fin de promover o restablecer la salud de las personas con las que trabaja, satisfaciendo sus necesidades físicas, emocionales, mentales, sociales y cognitivas y promoviendo cambios significativos en ellos”. (de K. Bruscia, 1997, Definiendo Musicoterapia, Amarú Ediciones Salamanca).
En la antigüedad, la danza ya se utilizaba como terapia, pero se dejó de realizar con ese fin, hasta los años ´40 que gracias a la Danza Moderna, se vuelve a retomar de nuevo como terapia. La danzoterapia, también es una de las formas de arteterapia (terapias que utilizan la música, pintura y teatro). La música es el elemento esencial que utiliza la danzoterapia, y este es un recurso que está al alcance de todos, siendo sus efectos inmediatos. La danza, entendida como medio de comunicación en sus orígenes, es uno de los instrumentos más utilizado de esta terapia y cuya esencia es al fin y al cabo, el placer, la expresión y los componentes universales del gesto y de la expresión no verbal. El danzoterapeuta cuando realiza el tratamiento de la persona, siempre tiene en cuenta la etapa de desarrollo en la que se encuentra.
La percusión corporal es la producción de sonidos con “golpeos sobre el cuerpo propio, ajeno y otros elementos” usando movimientos corporales como aplaudir, usar la boca utilizando sonidos y/o guturales, silbar, chasquear los dedos, brazos, manos; aprovechando los muslos, el pecho, utilizando los pies, los dedos y otras partes de nuestro cuerpo. A veces, también podemos hacer uso de los materiales a nuestro alrededor, como pueden ser sillas, palos, conos, papeles, etc. (Carlos Huete.)
Algunos ejemplos de creación de música mediante la percusión corporal, son los siguientes:
El tango es un género musical y una danza, característica de la región del Río de la Plata. El tango revolucionó el baile popular introduciendo una danza sensual con pareja abrazada que propone una profunda relación emocional de cada persona con su propio cuerpo y de los cuerpos de los bailarines entre sí.
Musicalmente suele tener forma binaria (tema y estribillo) o ternaria (dos partes a las que se agrega un trío). Su interpretación puede llevarse a cabo mediante una amplia variedad de formaciones instrumentales, con una preponderancia clásica de la orquesta y del sexteto de dos bandoneones, dos violines, piano y contrabajo. Sin ser excluyente, el bandoneón ocupa un lugar central.
Hay una coincidencia general entre los estudiosos en señalar que el tango nació primero como estilo de danza y luego como género musical. Es la danza del tango la que fue impulsando desde mediados del siglo XIX, una progresiva transformación musical que se correspondiera con el baile, llegando a la creación del tango, como género musical, en la última década del siglo XIX.
El baile tanguero está construido sobre cuatro componentes básicos: el abrazo estrecho, la caminata, el corte y la quebrada, entendidos estos dos últimos términos clásicos como el eje de la improvisación y las figuras coreográficas que adornan la danza y que son conocidas bajo el nombre genérico de "firulete". Pero por sobre todas las cosas el tango debe ser bailado como un lenguaje corporal a través del cual se transmiten emociones personales a la pareja.
Se dice que el tango se baila «escuchando el cuerpo del otro». En el tango la pareja debe realizar figuras, pausas y movimientos improvisados, llamados «cortes, quebradas y firuletes», diferentes para cada uno de ellos, sin soltarse. Es el abrazo lo que hace complicado combinar en una sola coreografía las improvisaciones de ambos.
La coreografía, diseñada a partir del abrazo de la pareja, es sumamente sensual y compleja. La complejidad de los pasos no hace a la expresión o a lo que se quiere trasmitir durante el baile. Se trata de expresar un sentimiento pleno de sensualidad y no de sexualidad, donde lo primordial no son sólo los pasos o las figuras que hacen los bailarines con los pies. De nada vale una técnica perfecta, o una sincronización perfecta, cuando la expresión facial de los bailarines no trasmiten sentimientos. Todo en la danza del tango está unido, las miradas, los brazos, las manos, cada movimiento del cuerpo acompañando la cadencia del tango y acompañando lo que ellos están viviendo: un romance de tres minutos, entre dos personas que a lo mejor recién se conocen y que probablemente no tengan una relación amorosa en la vida real.
El tango trasciende y llega al corazón de los que contemplan a los bailarines, gracias a los sentimientos que ellos ponen en el baile y obviamente a la calidad de sus coreografías. Cada estrofa musical, cada pasaje, cada tango tiene distintos momentos, no se puede bailar un tango completo siguiendo un patrón de conducta idéntico para toda la melodía. Hay cadencias tristes, alegres, sensuales o eufóricas, finales silenciosos o grandiosos, música in-crescendo o música in-diminuendo, solo expresa sentimientos y estos son los que los bailarines transportan a sus pies y a su cuerpo todo.
Partiendo del paso básico de la imagen, vamos a aprender a trabajar variantes en el tango.
- "Ochos": Hay que dibujarlos con los pies, cada uno con una pierna y en el sentido contrario. Se hace en el paso nº 5, hasta el 6, 7 y 8. Se dibuja con las dos piernas, vamos alternando para hacer un 8 imaginario dibujado en el suelo.
- "Gancho": hay que tener las caderas juntas en el paso nº 3. Se trata de dar una patada hacia atrás y juntar la pierna con la pareja. Hacemos una especie de nudo entre piernas. El gancho se hace en el paso nº 5.
- "Marcar territorio": Las chicas lo marcan antes de iniciar el baile, es decir, antes del paso nº 1. Se hace con un pie, siempre con el que vayamos a salir, marcando un circulo grande. Cuando se acabe de hacer el círculo, se sigue con ese pie para empezar el paso nº 1. Los chicos marcan el territorio después del paso nº 3.
El tango es un baile de contacto, por lo que cuanto más pegado esté el cuerpo de la mujer al del hombre, mayor será la coordinación y la precisión. Es importante no mirar a los pies, ya que este baile sale mejor cuando el hombre marca el ritmo y la mujer siente los pasos que la marcan.
En los siguiente vídeos, podemos observar que bailan con línea de eje (o de tierra), hecho que les permite bailar con simetría, en diagonales y haciendo espejo.
Hacen muchos cambios de foco y cambios de pareja.
La dificultad de este baile es el cambio de pareja, y orientarse en el espacio haciendo simetría, por eso es importante saber leer la danza, estudiando el dibujo que conlleva cada baile.
Cuando escuchamos música, lo primero que tenemos que hacer es sentir lo que estamos escuchando, es decir, comprobar si nos gusta y nos atrae de algún modo lo que estamos escuchando. Después, hay que contar el compás, fiándonos de nuestro oído. Por último, hay que ver y trabajar con la partitura, puesto que si tenemos trabajado todo lo anterior, es la única forma de entender lo que en ellas viene escrito.
Partitura.
Es un documento manuscrito o impreso que indica cómo debe interpretarse una composición musical, mediante un lenguaje propio formado por signos musicales, llamado sistema de notación.
La palabra «partitura» proviene del término italianopartitura, que quiere decir literalmente insieme di parti que es "conjunto de piezas o partes".
La partitura se puede utilizar como un registro, una guía o un medio para interpretar una pieza de música. La partitura consta de un pentagrama, formado por cinco líneas y cuatro espacios, sobre el cual se ubican los símbolos que representan los componentes musicales de la obra escrita en ella.
En muchas ocasiones, viene bastante bien hacer relajación o actividades más tranquilas que nos permitan canalizar nuestra energía y emociones de otra manera. Esta vez, hemos hecho un masaje corporal grupal.
La mitad de la clase se sienta formando un círculo con las sillas. Es importante que se relajen y cierren los ojos. La otra mitad, se pone detrás y van dando vueltas alrededor del círculo. Todos en silencio.
Se hacen tres paradas, y las personas que están de pie, realizan tres consignas:
- 1ª parada: tocamos suavemente los hombros del compañero que tenemos delante.
- 2ª parada: tocamos suavemente la cabeza del compañero que tenemos delante.
- 3ª parada: tocamos suavemente los brazos del compañero que tenemos delante.
El ejercicio se acompaña con música relajante sin que tenga referencias (letra, lluvia, sonidos determinados, cultura, emociones), para que así la relajación sea máxima.
Hace referencia a un arte dramático del movimiento, que data desde la antigüedad griega y romana. En esto se diferencia de la pantomima, que es más un intento de cambiar palabras por gestos.
El objetivo del mimo corporal dramático es de introducir el drama dentro del cuerpo. En este medio, el mimo debe aplicar al movimiento físico esos principios que estén en el corazón del drama: pausa, vacilación, peso, resistencia y sorpresa. El mimo corporal dramático quiere representar lo invisible; emociones, tendencias, dudas, pensamientos.
La pedagogía del mimo corporal permite al actor adquirir un estado mayor de autonomía, multiplicando sus posibilidades físicas e imaginativas a través del estudio de una técnica.
El actor puede interpretar piezas con o sin texto, eso es una elección estilística, y no una condición sine qua non del mimo corporal.
Por estos elementos pedagógicos, el mimo corporal hoy se utiliza como una herramienta en el mundo de las escuelas y de las universidades de teatro, está enseñado como una técnica de interpretación corporal.
La actividad de mimo realizada en clase, ha consistido en "decir" una frase con gestos, pero sin hablar ni susurrar, solo utilizando nuestro cuerpo y nuestra expresión corporal.
Algunas de estas frases, han sido:
- Os tengo mucho cariño, a todos y a cada uno de vosotros.
- Me encanta el verano.
- Me gusta jugar al baloncesto.
- Estamos en otoño y el viento sopla con fuerza.
- Hoy estoy cansada.
Conclusión: Cada uno tiene su propia interpretación de los gestos y de lo que quiere decir, por lo tanto, es muy difícil hacerse entender sin hablar. Por lo general, tenemos miedo escénico a la hora de expresarnos con mímica.
Una de las actividades que hemos trabajado a lo largo del curso, ha sido la danza desde diferentes tipos de baile. Habiendo visto algunos ejemplos, un ejercicio adecuado es que los alumnos creen sus propios pasos de baile con lo que ya han aprendido.
En clase, cada uno de nosotros ha creado un pequeño paso de cuatro tiempos, lo ha dibujado y lo ha enseñado a la clase. Posteriormente, nos hemos ido intercambiando los pasos para que todos trabajemos el paso de cada uno.
Es una interesante actividad, que nos permite descubrir que no es tan fácil dar a entender a los demás lo que nosotros mismos estamos pensando.
En clase, nos colocamos en círculo, y un compañero comienza pasando una palmada. Vamos siguiendo todos el ejercicio con la consigan que queramos hacer (palmada, pisotón, nos agachamos, o saltamos).
Si se dan dos palmadas cambia el sentido de la marcha (se hace en sentido contrario).
Lo mismo ocurre dando pisotones en el suelo. Se van dando pisotones hasta que dando dos, cambia el sentido de la marcha.
Para hacer silencio: en las palmadas hay que agacharse y con los pisotones hay que dar un pequeño salto. En ese caso, el turno pasa al siguiente compañero.
Podemos ir aumentando la velocidad para aumentar así la dificultad del juego.
Esta actividad fomenta la atención, la motricidad, la capacidad de respuesta y la coordinación tanto individual como grupal.
Cada uno de los siguientes números tiene una consigna:
1- palmada.
3- palmada en el pecho con cada palma.
5- palmada en los muslos con cada palma (una en cada pierna).
7- palmada en el culo con cada palma.
9- pisotón con pie (uno primero y otro después) sin brincar para no perder el ritmo.
El ejercicio consiste en crear una ritmo con la siguiente combinación de números: 3 3 5 7 1 3 3 5.
Podemos variar el ritmo y la velocidad con corcheas y semicorcheas.
Es un buen ejercicio para trabajar la memoria, el orden, la precisión y la concentración.
Podemos probar, para trabajar con ambas manos, a estar 10 minutos actuando y cogiendo cosas con la mano no dominante. En este experimento, podemos comprobar que al poco tiempo nos produce gran dolor de cabeza, al no estar acostumbrados a manejar así las cosas y hacer que nuestro cerebro se esfuerce más a la hora de trabajar.
Antes de medir una canción, debemos conocer sus partes:
Introducción En general es una parte única que aparece al inicio de la canción, suele usarse como introducción una armonía, con una melodía o un fraseo, especialmente compuesta para este inicio. La introducción promedio dura entre 5 y 15 segundos y en algunas canciones dura más de un par de minutos, por supuesto esto depende de la extensión de la canción.
Verso Es donde se empieza a desarrollar la idea musical y principalmente la letra de la canción. A parece la lírica, se nos cuenta de que trata la canción, y ya hay una armonía bien establecida. La duración de los versos y su cantidad antes del estribillo varía de canción en canción. En general suelen ser entre 1 y 4 versos dependiendo de su duración, el ritmo y la cantidad de líneas.
Vale remarcar que cuando dos o más secciones de una canción tienen básicamente la misma música y diferente letra esas partes se la consideras versos de la canción.
Estribillo En poesía se considera al Estribillo como un pequeño grupo de versos que se repiten. En la música se entiende como estribillo a una estrofa que se repite varias veces en una composición.
La principal función del estribillo es destacar la idea de la canción tanto en la letra como en la idea musical. En otras palabras el estribillo básicamente se usa para destacar el “refrán” o “frase” de una canción. Esto sucede porque líricamente hablando el estribillo suele ser más un comentario más reflexivo y menos narrativo que el texto de los versos.
En promedio el estribillo aparece entre los 60 y 90 segundos. Cuando dos o más partes de una canción tienen básicamente idéntica música y letra estas secciones son consideradas estribillos de la canción.
El estribillo es considerado la parte más importante de la canción en la música comercial y muchas veces el estribillo es repetido al inicio y al final de la canción.
Puente musical El puente musical o “bridge” en ingles es un interludio que conecta dos partes de una canción, construyendo una armonía entre ambas. El puente ayuda a que la canción no caiga en una simetría y repetición predecible y suele ser usado para llevar la canción a un clímax máximo, a una máxima tensión y para preparar el desarrollo final de la canción. En la música rock, el puente musical suele aparecer como el solo de guitarra, el cual generalmente suelen suceder después del segundo versos y remplaza al tercer verso. El estribillo después del puente musical es usualmente el último el cual muchas veces suele repetirse hasta cerrar la canción. Vale mencionar que se considera puente a la pieza musical diferente del verso y del estribillo
Cierre, Final o Coda Una de las cuestiones posteriores a la creación de la base de la canción es como esta debe terminar. Hay muchas formas y variantes, a veces suele usarse un quiebre brusco generado por un silencio repentino o por una sucesión de acordes. Sin dudas, la forma más común de cerrar una canción es la repetición del estribillo hasta el silencio o como se dice en ingles en “Fade out”. Otras veces se utiliza la repetición de la música del intro o una variante con el mismo efecto. El aparato con el que medimos la música se llama metrónomo. Es un aparato utilizado para indicar tiempo o compás de las composiciones musicales. Produce regularmente una señal, visual o acústica, que permite a un músico mantener un tiempo constante. Para definir el ritmo al cual debe ser ejecutada una pieza musical, se establece el tiempo de duración de una nota negra. Si quien escribe la composición desea que el movimiento o tiempo sea de una nota negra por segundo, escribirá en la parte superior de la partitura de la obra la indicación " = 60", indicando así el número de negras que deben sonar en un minuto. Esto servirá para ajustar el dispositivo a este valor.
En la actualidad, los metrónomos en su mayoría, son electrónicos. Los más simples consisten en un dial o una serie de botones para el control del tiempo, produciendo un solo tipo de sonido. Los metrónomos más sofisticados pueden producir dos o más tipos de sonidos para la marcación del tiempo. Por ejemplo, un tipo de sonido es para el inicio de cada compás, mientras que otro tipo de sonido es para cada uno de los tiempos que lo componen. Un controlador ajusta la cantidad el tiempo que separa cada sonido, mientras que otro ajusta el ritmo del compás, y por lo tanto el número de sonidos relacionados con los tiempos que hay en este.
Si medimos lo que duran 15 compases (a 4 pulsos cada compás), nos sale una velocidad de 60 pulsos. Eso lo mides con un reloj. El compás 15 se tiene que medir entero (con sus 4 pulsos).
Ejemplo:
15 compases en X canción, duran 30 segundos.
60 (pulsos) x 60 (segundos)= 3600
3600/30=120 negras por minuto.
La cifra de arriba (3600) siempre es fija, porque siempre calculas 60 pulsos por 60 segundos, para saber a la velocidad que va la canción por minuto.
El número áureo o de oro es un número irracional. Es representado por laletra griegaφ (fi) (en minúscula) o Φ (fi) (en mayúscula). Se trata de un número algebraico irracional (su representación decimal no tiene período) que posee muchas propiedades interesantes y que fue descubierto en la antigüedad, no como “unidad” sino como relación o proporción entre dos segmentos de una recta. Esta proporción se encuentra tanto en algunas figuras geométricas como en la naturaleza: en las nervaduras de las hojas de algunos árboles, en el grosor de las ramas, en el caparazón de un caracol, en los flósculos de los girasoles, etc.
Asimismo, se atribuye un carácter estético a los objetos cuyas medidas guardan la proporción áurea. Algunos incluso creen que posee una importancia mística. A lo largo de la historia, se ha atribuido su inclusión en el diseño de diversas obras de arquitectura y otras artes, aunque algunos de estos casos han sido cuestionados por los estudiosos de las matemáticas y el arte.
Es una proporción natural, por el cual, las cosas son como son (DNI, tarjetas de crédito...).
Serie de Fibonacci.
La sucesión de Fibonacci (a veces mal llamada serie de Fibonacci) es la siguiente sucesión infinita de números naturales:
La sucesión comienza con los números 0 y 1, y a partir de estos, cada término es la suma de los dos anteriores, es la relación de recurrencia que la define. A los elementos de esta sucesión se les llama números de Fibonacci.
Esta sucesión fue descrita en Europa por Leonardo de Pisa, matemático italiano del siglo XIII también conocido como Fibonacci.
Laurence Sigler, Fibonacci's Liber Abaci, página 404.
En música, podemos afirmar que hay 7 notas y 12 sonidos (son sostenidos y bemoles). La mayoría de la música (90%), se compone de 8 compases. Y cada 8 compases, podemos observar que se introduce una variación en la pieza.
Cada compás, está compuesto de 4 notas o 4 pulsos, y siempre hay uno (generalmente el 1º) que nos marca el pulso.
Todas las canciones tienen estructura. La gran parte de ellas vienen partidas de 4 en 4 y multiplicadas por 8 veces. Si la canción es muy lenta, el pulso va mas despacio y hay menos compases.
Para seguir el pulso (si no somos capaces de oírlo), nos movemos y nuestro movimiento determinará el ritmo de la música, marcando así el pulso de la canción. ("Si sabes andar, puedes bailar. Si sabes hablar, puedes cantar".)
El paso de swing tiene 4 pasos y la introducción de la canción está compuesta por 8 compases.
Es importante conocer la estructura de la canción a la hora de enseñarla o crear una coreografía.
Siempre, o por normal general, cada 8 o 16 compases, se produce un cambio, y ese es el momento que aprovechamos para hacer un giro. El giro hay que hacerlo antes de que se produzca el cambio de compás, es decir, nos debemos anticipar a él.
Es un elegante baile musical a ritmo lento. El vals conquistó su rango de nobleza durante los años 1760 en Viena, expandiéndose rápidamente por otros países. Algunos autores creen que el vals tuvo su origen en la volte o volta, danza de baile en tres tiempos practicada durante el siglo XVI.
En su origen tenía un movimiento lento aunque, ahora se ha convertido en una danza de ritmo vivo y rápido. Su característica más significativa es que sus compases son de 3/4. En el compás del vals, el primer tiempo siempre es considerado como el tiempo fuerte (F), y los otros dos son débiles (d). Así, el patrón es "F, d, d". Al oír la palabra "vals", enseguida se relaciona con música clásica, pero lo cierto es que el vals sólo es una forma musical y puede estar en cualquier estilo, por ejemplo en forma de rancheras mexicanas, aunque el Swing siempre es el ritmo más usado (el cual es de 4/4, en patrón F, d, F, d).
El primer paso es entrenar el pie, poniéndose de puntillas, alternando ambos pies, etc...
El vals consiste en dos pasos sencillos: paso adelante y paso atrás. Para desplazarse es importante girar para que se vea movimiento y no parezcan movimientos estáticos.
Para ensayar el giro se hace en el propio sitio, hacia delante y hacia atrás volviendo siempre a la posición inicial.
La mayoría de la música está en binario. Sus compases son de 4/4 o de 2/4. Hay pocos compases que sean ternarios (3/4), solo las jotas, las sevillanas y el vals.
Los amalgramas son los más raros de encontrar, puesto que son sumas de binarios y ternarios (5/4=3+2/ o 7/4=4+3/).
Los valses de Strauss son muy rápidos, por lo que a veces, se hacen muy difíciles de seguir. La mayoría de los valses, son de 6/4, que son compases de 3/4 pero más largos.
Bailamos un vals.
El paso de chica es pie izquierdo atrás 1º, y pie derecho delante después. En el paso 2 y 3, nos ponemos de puntillas y no nos movemos.
El paso de chico empieza al contrario. 1º pie derecho delante, y luego pie izquierdo atrás después.
Para probar el peso, hay que nivelar la pareja. Para ello, juntamos los pies (las puntas) unas contra otras (uno frente al otro), y estiramos los brazos. Nos dejamos caer cada uno hacia atrás, agarrados de los brazos.
Chachachá es un ritmo originario de Cuba creado a partir del danzón y el son motuno por el compositor y violinista habanero Enrique Jorrín en 1953.
Los danzones eran interpretados tan solo por instrumentos, mientras que Jorrín le introdujo las voces de los músicos cantando a coro para darle más potencia. Este estilo gustó a los que bailaban, que ahora podían improvisar más e inventaron nuevas figuras. http://es.wikipedia.org/wiki/Chachach%C3%A1
Los pasos a seguir son: 1, 2, 1-2-3.
Es importante no movernos de la baldosa para practicar el paso básico. De este modo, tenemos una mejor concepción del espacio para ir metiendo variantes (giro, arrastre, pivote, etc...).
Bailamos el cha, cha, chá de forma individual, en corro. Después practicamos en parejas.
Vamos armando los brazos de forma simultánea para practicar el giro (piso pie derecho delante, giro, cha cha chá y vuelvo a la posición inicial). Si queremos podemos añadir una patada.
Vulgarmente, es un tropezón, y lo definen como: "Tropezón o resbalón que sufre una persona al andar o al correr".
Se hace en la cuarta parte del compás. Si lo hacemos hacia delante, se hace con el pie de atrás. Y la movida (hacerlo hacia atrás) se marca con el pie que esté delante.
Consiste en hacer un traspiés (cambio doble de peso), sin cruzar, después del tercer paso para iniciar el cambio de dirección hacia el otro lado. Supone una dificultad por la concentración que supone y por tener que bailar en pareja aplicando esta variación.
Sirve para saber escuchar, aumentar la capacidad de atención, superar la dificultad según el ritmo, mejorar los errores, considerar el baile como algo divertido, saber diferenciar la importancia de paso, de otros detalles menos importantes.
Hacemos ejercicios para trabajar la tensión en los brazos, ya que al bailar en pareja, este aspecto es fundamental.
Armar el brazo significa que el codo no vaya hacia atrás cuando la pareja te lleva en un baile. Esto es importante porque sino no se podría realizar el giro. Debe haber tensión y rigidez.
Para probar la tensión de nuestros brazos, tocamos una pared con el brazo sin doblar el codo. este ejercicio lo podemos hacer de forma individual, o por parejas. Además, es importante trabajar la confianza, puesto que cuando bailamos con alguien, exteriormente se tiene que ver un baile uniforme, como si sólo bailara una persona.
A continuación, se muestran una serie de pasos con los que podemos representar cualquier tipo de baile, siempre y cuando todo quede bien detallado y diseñado gráficamente.
Paso básico:
Primero, pie derecho abre, y cierra el pie izquierdo. Si el paso cuatro no lo marcas, el zapato no se dibuja. Con líneas discontinuas, dibujaremos todo aquello que sea "raro" (no apoyar el pie, dejar el pie al aire, cambiar de peso, etc...).
Buenas tardes.
Se trata de un saludo sin apretar, para aprender a dar el giro. Las manos se juntan como en un saludo de manos. Damos vueltas por delante, después damos vueltas por detrás, hacemos el cruce por encima de la cabeza, y por último damos el giro sin cruzar los brazos.
En la clase de hoy, hemos empezado a trabajar la danza desde un punto básico, para poder aplicar los movimientos realizados al aula con los niños y niñas.
Pasos básicos: Swing (balanceo).
Se denomina Swing, al estilo de baile con el que se acompaña a la música swing.
Este baile consiste en dos pasos muy sencillos: deslizamiento hacia la derecha y deslizamiento hacia la izquierda. Para complicarlo, a lo largo de la clase hemos ido incorporando variantes, como la introducción de silencios o el cambio de pesa a ambos lados del cuerpo.
Es un ejercicio en el que no se marca el cuarto paso. Lo fundamental es la alternancia de pies y un silencio. En ese silencio podemos introducir el paso que queramos (tacón, palmada, patada, grito, golpe en las piernas, levantar hombros, pitos, etc...). Podemos hacer el baile hacia los lados, con giros, cruzando piernas, hacia delante, hacia atrás, con pareja (método del volante), con música o sin música.
Las notas que bailamos son: negra, negra, negra, y silencio.
Cada vez que el profesor pide un cambio de movimiento para rellenar el silencio, lo mas habitual es que la gente (y más aún los niños pequeños) se pierda porque no es capaz de interiorizar el ritmo. Es como las personas al hablar, que cuando se distraen pierden el ritmo de la conversación.
Otra variación con este paso es introducir una vuelta (tanto a la izquierda como a la derecha) de modo que al volver a la posición inicial, no la hayamos perdido. La dificultad de este tipo de baile está en mantenerse mientras caminamos hacia atrás. Las vueltas sirven para desarrollar el equilibrio o detectar problemas sobre éste.
El swing se puede realizar en parejas, entendido como una transmisión de información de cuerpo a cuerpo, uno dirige a otro como si fuera un volante.
Una norma principal en este paso es no mirar al suelo y no perder el punto de visión, para así no perder el equilibrio en cualquiera de las variantes. Es muy importante seguir el ritmo de la música, porque es el que marca el ritmo y el paso de nuestro cuerpo.
Podemos añadir aún más dificultad, intentando girar bailando en pareja.
El objetivo oculto de esta actividad es llevar los pies dentro del ritmo, es decir, dentro de pulso. Cuanto más lenta es la canción, más complicado es seguir el ritmo y el pulso de ésta. Muchas veces, los problemas para llevar el ritmo no están en la psicomotricidad de la persona, sino en factores externos como la vergüenza o la falta de oído al escuchar el ritmo de las canciones.
Es el término usado a partir de los años 1970 para definir al género musical resultante de una síntesis de influencias musicales cubanas con otros elementos de música caribeña, música latinoamericana y jazz. La salsa fue desarrollada por músicos de origen latino (latinoamericano) en el Caribe hispano y la ciudad de Nueva York.
Se estructura en 2 compases de 4/4, con un total de 16 pulsos, formado por 8 pulsos principales y 8 pulsos contrarritmos. La célula rítmica más representativa se llama clave de son.
La salsa consta de 4 pasos, marcando los cuatro y haciendo repetición de pie.
Sentados en las sillas en forma de círculo, hacemos sonidos con las palmas de las manos en las piernas. Es sencillo, y sin instrucciones, solo pequeñas pautas para iniciar o corregir la actividad, pero siempre sencillas, sobre todo para que los niños puedan realizar la actividad sin problemas. Damos golpes en los muslos, intercalando manos y haciendo combinaciones. Una de las manos siempre marca el paso más fuerte.
Este tipo de ejercicios son estupendos para trabajar el ritmo, la lateralidad, la motricidad gruesa, la coordinación, la atención y la imitación.
Para trabajar con los más pequeños, unas buenas canciones para desarrollar el ritmo con las palmadas, tanto con pies y manos, son "El caballo Pichirilo" o "El caballo Trotón"con una sucesión de movimientos que los niños tienen que ir realizando.
Ejercicio vocales.
Eme, ama, eme, e mame.
Eme i, ma, me, mi.
Eme o, ma, me, mi, mo.
Eme u, ma, me, mi, mo, mu.
Ejercicio de puntera y talón.
A tres y a dos tiempos. Primero con las punteras y luego con el talón, movemos ambos pies. Hacemos combinaciones de ritmo en el que uno de los pies va más deprisa (al doble de velocidad) que el otro.
Ejercicio de respiración.
Respirar (dos respiraciones por la nariz),
a pleno pulmón (otras dos respiraciones por la nariz),
con la brisa marina que sube y que baja del fondo del mar (dos respiraciones por la nariz).