Número áureo.
El número áureo o de oro es un número irracional. Es representado por laletra griega φ (fi) (en minúscula) o Φ (fi) (en mayúscula). Se trata de un número algebraico irracional (su representación decimal no tiene período) que posee muchas propiedades interesantes y que fue descubierto en la antigüedad, no como “unidad” sino como relación o proporción entre dos segmentos de una recta. Esta proporción se encuentra tanto en algunas figuras geométricas como en la naturaleza: en las nervaduras de las hojas de algunos árboles, en el grosor de las ramas, en el caparazón de un caracol, en los flósculos de los girasoles, etc.
Asimismo, se atribuye un carácter estético a los objetos cuyas medidas guardan la proporción áurea. Algunos incluso creen que posee una importancia mística. A lo largo de la historia, se ha atribuido su inclusión en el diseño de diversas obras de arquitectura y otras artes, aunque algunos de estos casos han sido cuestionados por los estudiosos de las matemáticas y el arte.
Es una proporción natural, por el cual, las cosas son como son (DNI, tarjetas de crédito...).
Serie de Fibonacci.
La sucesión de Fibonacci (a veces mal llamada serie de Fibonacci) es la siguiente sucesión infinita de números naturales:
La sucesión comienza con los números 0 y 1, y a partir de estos, cada término es la suma de los dos anteriores, es la relación de recurrencia que la define. A los elementos de esta sucesión se les llama números de Fibonacci.
Esta sucesión fue descrita en Europa por Leonardo de Pisa, matemático italiano del siglo XIII también conocido como Fibonacci.
Laurence Sigler, Fibonacci's Liber Abaci, página 404.
En música, podemos afirmar que hay 7 notas y 12 sonidos (son sostenidos y bemoles). La mayoría de la música (90%), se compone de 8 compases. Y cada 8 compases, podemos observar que se introduce una variación en la pieza.
Cada compás, está compuesto de 4 notas o 4 pulsos, y siempre hay uno (generalmente el 1º) que nos marca el pulso.
Todas las canciones tienen estructura. La gran parte de ellas vienen partidas de 4 en 4 y multiplicadas por 8 veces. Si la canción es muy lenta, el pulso va mas despacio y hay menos compases.
Para seguir el pulso (si no somos capaces de oírlo), nos movemos y nuestro movimiento determinará el ritmo de la música, marcando así el pulso de la canción. ("Si sabes andar, puedes bailar. Si sabes hablar, puedes cantar".)
El paso de swing tiene 4 pasos y la introducción de la canción está compuesta por 8 compases.
Es importante conocer la estructura de la canción a la hora de enseñarla o crear una coreografía.
Siempre, o por normal general, cada 8 o 16 compases, se produce un cambio, y ese es el momento que aprovechamos para hacer un giro. El giro hay que hacerlo antes de que se produzca el cambio de compás, es decir, nos debemos anticipar a él.

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