- Mimo.
Hace referencia a un arte dramático del movimiento, que data desde la antigüedad griega y romana. En esto se diferencia de la pantomima, que es más un intento de cambiar palabras por gestos.
El objetivo del mimo corporal dramático es de introducir el drama dentro del cuerpo. En este medio, el mimo debe aplicar al movimiento físico esos principios que estén en el corazón del drama: pausa, vacilación, peso, resistencia y sorpresa. El mimo corporal dramático quiere representar lo invisible; emociones, tendencias, dudas, pensamientos.
La pedagogía del mimo corporal permite al actor adquirir un estado mayor de autonomía, multiplicando sus posibilidades físicas e imaginativas a través del estudio de una técnica.
El actor puede interpretar piezas con o sin texto, eso es una elección estilística, y no una condición sine qua non del mimo corporal.
Por estos elementos pedagógicos, el mimo corporal hoy se utiliza como una herramienta en el mundo de las escuelas y de las universidades de teatro, está enseñado como una técnica de interpretación corporal.
La actividad de mimo realizada en clase, ha consistido en "decir" una frase con gestos, pero sin hablar ni susurrar, solo utilizando nuestro cuerpo y nuestra expresión corporal.
Algunas de estas frases, han sido:
- Os tengo mucho cariño, a todos y a cada uno de vosotros.
- Me encanta el verano.
- Me gusta jugar al baloncesto.
- Estamos en otoño y el viento sopla con fuerza.
- Hoy estoy cansada.
Conclusión: Cada uno tiene su propia interpretación de los gestos y de lo que quiere decir, por lo tanto, es muy difícil hacerse entender sin hablar. Por lo general, tenemos miedo escénico a la hora de expresarnos con mímica.
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